El perfil aromático de la esencia de cuero es intenso, cálido, seco y ahumado, a menudo descrito como animal, profundo y con toques de alquitrán o maderas quemadas. Evoca lujo, elegancia y un carácter masculino o andrógino, siendo un aroma complejo que recrea el olor de las pieles curtidas, tabaco y resinas.